Se cumplen estos días dos años desde el último reventón de la tubería en Cuyences, el hasta ahora último gran susto para los vecinos que provocó graves desperfectos aún visibles.
Tras el tiempo transcurrido, la solución definitiva, que consiste
en el cambio de la antigua tubería, que había sido prometida, supeditada a la
aprobación de presupuesto municipal para este año que termina, ha sido
incumplida.
Los vecinos manifestamos el miedo a un nuevo reventón y por ello
nos mantenemos expectantes en este nuevo 2015.
