A finales del pasado mes de marzo, el Ayuntamiento, y tras dos meses de la última rotura, aprobó únicamente y como medida urgente la adjudicación de una válvula de control.
Nada de la renovación de la tuberia de más de 30 años y de fibrocemento, prometida por el Ayuntamiento tras la última inundación, y verdadero riesgo de nuevas anegaciones.
Lo prometido, se ha vuelto a negar, según la Concejalia de Aguas, dichos trabajos requeririan medio millón de euros, cuando su presupuesto es de apenas ciento ochenta mil.
Y mientras, ¿ a qué tenemos que esperar los vecinos de Cuyences? a que se produzca la enésima rotura de la tuberia y a que el agua inunde de nuevo la localidad, para que el Ayuntamiento tome soluciones definitvas a este gravísimo problema para personas y bienes.