Los vecinos llevamos mucho tiempo denunciando la situación de deterioro de la red de tuberías que atraviesa Cuyences, y observando con gran preocupación el estado del depósito que corona el pueblo. Ya no se puede afirmar que es cuestión de casualidad, ya se ha perdido la cuenta de las roturas en las tuberías.
La de ayer vuelve a dejar a los vecinos aterrorizados, el pánico les acompaña pensando a quién le tocará la próxima vez. Es tiempo de poner las soluciones para que lo que nunca debería haber sucedido, no vuelva a suceder.